Capítulo 12 - El otro Walt Disney

La habitación de hotel era demasiado fría.
El hombre extrañaba mucho su hogar, en California.
Estaba lejos, y en otro país, y su agenda era demasiado apretada.
Pero el encuentro con sus amigos lo hizo sentirse en casa otra vez.
-Fuimos a ver a Madame Leota... Y ella nos dijo que había visto a un hombre, buscando algo en la nada- Minnie se había sentado en suelo, al lado de Pluto, y Walt, estaba ya vestido y cruzaba su pierna mientras encendía una pipa  a la luz de una lámpara, junto a su sillón. Y ésa era la única luz -Ella dijo que eso había causado un desbalance en el reino mágico-
-Sí, era yo- admitió Disney. A su lado, la mesita tenía una botella de ginebra, que estaba tentándolo mucho pero se resistió.
-Ella nos dijo que había una sombra sobre ese hombre-
-¿Una sombra?- preguntó sorprendido, pero luego reflexionó y dijo -Es posible-
-¿Por qué?- inquiria Minnie aún más.
Walter la miró con sus ojos tranquilos y semientornados:
-Mi niña ha madurado- dijo apartándose del camino por un momento -Recuerdo cuando todavía eras muda-
La ratoncita se puso colorada.
De hecho, Walter mira a cada uno de sus personajes y nota que eran más sabios, y que habían evolucionado igual que el mundo y que él.
Y Minnie lo observaba a él atenta, y sabía que alguien tan dulce como Walt, con ese corazón tan grande y cálido, no se comportaría como los otros hombres.
Aunque a veces tuviera el carácter de Donald.
-Por muchos años me negué a recordarlo, porque ya estaba muerto para mí. Porque me hería. En mi imperio no se sabía mucho de él. Siempre quise ser como Ub en ese aspecto - se sinceraba Disney como si hablara para sí mismo -Ub sabía que las caricaturas eran papel y tinta nada más. Pero para mí, las caricaturas tenían vida y las amaba como a personas-
-¿Y amarnos es malo???- preguntó Goofy.
-En mi mundo lo es. Por yo ser tan sentimental fue que lo perdí-
-¿A quién?- torció la cabeza Donald.
-A Oswald-
-Ahhhhh- todos al fin comprendían.
-Era trabajo y mis emociones me perjudicaban. En mi mundo pues...-   en realidad Walt odiaba remover ese pasado, pero era el momento de hablar. Él nunca se abría tanto, porque al fin había aprendido a ser más calculador, como los demás hombres. Sin embargo con sus personajes se abría- ...eso es una debilidad. Hubo roces y discusiones. Yo no me llevaba bien con Mintz. Y ellos sabían que yo era sentimental y difícil, y por eso me usaron y me engañaron. Eso es lo que la gente hace con los sentimentales. Se burlan de nosotros, nos engañan y nos usan. Yo no podía, no puedo mostrarme débil o sentimental-
Walter era duro cuando se trataba de olvidar. Así que resumió a drede, para no extraviarse más por senderos dolorosos.
-Perdí a Oswald que fue mi primer personaje. Y entonces, Walter Lantz se hizo cargo de él- sacudió su pipa, echó nuevo tabaco y lo encendió- Bueno, a pesar de mi orgullo, esperaba que el otro Walter los tratara bien, a mis caricaturas. Y lo hizo, pero no los amaba como yo. Los usaron por un tiempo mientras yo...-
-Nos traías a nosotros al mundo- saltó Donald.
-Sí, y me hicieron feliz otra vez. Yo en aquel tren, dibujé a Mickey pero en realidad estaba rediseñando a Oswald- admitía por primera vez y sonrió, porque antes su rostro se había entristecido - Pero tiempo después supe que Universal había abandonado a Oswald y ya no pude seguir fingiendo que no existía-
-¿Así mueren las caricaturas?- Minnie se tapó la boca horrorizada.
-Si son olvidadas por todos, me temo que sí. Por eso yo no podía permitir que eso pasara con Oswald, y entonces intenté recuperar los derechos. Me aconsejaban que ya con Mickey no podía hacer eso, pero yo tenía planes y quería recuperarlo-
El grupo se animó, como si estuvieran a punto de oír una gran aventura, pero la realidad era opuesta a la fantasía. Disney estaba otra vez sombrío y hacía silencios más largos:
-Según Universal yo jamás fui dueño de Oswald, así que nunca sería dueño de Oswald- hizo una pausa, recordando -Que yo jamás tendría esos derechos-
"Podrás tenerlo todo ahora, Disney, pero nunca tuviste a Oswald" dijo cambiando la voz.
-Ohh entonces eso significó el desvanecerse en la nada-
-Sí, eso fue. Yo lo intenté, lo busqué, pero no pude-
-¿Por qué no sabíamos de eso Walt?- preguntó lastimosamente Goofy.
-Por que el otro Walt Disney no quería que se supiera de Oswald. Esa imagen de las pancartas y recuerdos, del show de TV, ese ídolo perfecto para los niños y al cual derribarían ante el primer error es el otro Walt Disney, al que no le convenía que se supiera que había sido usado y engañado, y que había perdido miserablemente a su primera estrella. No soy yo exactamente-
-Entonces, Walt- Minnie recordaba todo lo que vio la vidente - Estás dividido. Y eso no es bueno-
-Tal vez. Ahora tengo una imagen que no puedo corromper y eso me estresa-
-Y tuviste rabia... ¿Pensaste cosas malas, Walt?-
-Sí- dijo Disney con tranquilidad -Yo sé que a veces se me atraviesa lo sagitariano jeje- y rió- Soy apasionado. Ya les conté. Eso me ha metido en problemas-
'Tal como Oswald" pensó Minnie sin querer.
-Sí, tengo malos sentimientos, de allí vienen mis villanos- soltó con picardía.
Las caricaturas no se esperaban tal reacción, su forma de hablar, cuando aquellas cosas a las caricaturas les asustaba.
Pero comprendían en ese momento que para los humanos era algo normal.
-Espero ahora entiendan por qué me hizo feliz saber que lo vieran en mi reino. Porque ese intento que hice, pensar en él el otro día con Ub, hizo la magia-
-Pero la magia está un poco descontrolada ahora- sollozaba Minnie.
-Eso veo, humm- sin darse cuenta, Walt se pasaba la mano por su bigote -Pero eso tiene solución- y les guiñó el ojo.


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