Capítulo 6 - La revelación de Oswald

-Escucha, amiguito. Pareces muy seguro de lo que dices-
Todos habían comido y bebido y ahora que todas las emociones se habían calmado, el enano Sabio quería hablar con más detalles y muy seriamente con Oswald.
La hoguera fue encendida porque al fin la noche caía y los enanos acomodaban a los conejitos con cojines y frazadas, para que estuvieran cómodos y pudieran dormir.
Los conejitos cayeron todos dormidos.
Los otros se habían sentado alrededor del fuego y esperaban escuchar atentamente a Oswald y Ortensia.
-Es un asunto serio ¿Sabes?- continuó Sabio -Queremos saber si estás seguro de lo que cuentas. Hablas del rey de nuestro mundo y bueno, es importante saber lo que sabes tú-
Ortensia tomó la mano de su esposo para darle apoyo y así Oswald se remonta a un oscuro pasado.
Un pasado que en el reino mágico de Disney, tanto humano como de caricaturas, ignoraban.
-Nosotros eramos unas caricaturas mudas, no teníamos voz ni color. Éramos inocentes.
Y fuimos de las primera caricaturas que hacía Walt Disney, en su humilde estudio de la calle Hyperion.
Y yo fui su primera estrella-
Los enanos fascinados empezaron a murmurar entre sí.
-¿Pero por qué lo odias?- preguntó el enano Romántico curioso -¿Qué fue lo que viste?-
-Un día nuestro mundo se volvió oscuro, con muchos rayos y centellas-
A Ortensia le dio miedo, y se aferró mucho a Oswald. Era muy difícil recordar aquello.
-Y yo sé que les sorprenderá lo que les voy a decir. Porque el rey de Disneylandia es muy bueno... con ustedes, con su querido Mickey- se oscurecía la voz del conejo afortunado- Eso aparenta él. A mí tambien me quiso, jugaba conmigo. Mi otro creador, el otro humano...- dijo con desprecio- ...Me dibujó pero nunca le importé, Walt me acogió y me hizo lo que soy-
De repente afuera de la cabaña oyeron ruidos, una batalla lejana.
-Era feliz. Hasta aquel día aterrador, y yo, Ortensia y todo nuestro mundo tuvo miedo. Escuchamos una discusión que retumbaba, y la voz que sonaba era la de Walt Disney-
-¿Y entonces??- Dormilón ya no tenía tanto sueño.
-No era el mismo joven gentil que me quería, era otra persona. Furioso. No sabíamos lo que pasaba. Solo éramos caricaturas mudas e ingenuas. Hasta que todo terminó y nunca olvidaré lo último que escuché decir a Walt al fulano Charles Mintz-
La voz se le cortó y necesitó un tiempo para continuar.
-Yo escuché a mi creador decir "De todas maneras jamás me gustó ese maldito conejo"-
Los enanos soltaron una exclamación.
-Y me abandonó. Desde entonces Ortensia y yo fuimos desterrados de nuestro hogar donde tuvimos amor, cuando otras manos se ocuparon de nosotros. Nos explotaron porque las manos en las que caímos no nos conocían y tampoco le importábamos. Hasta que se cansaron de nosotros y nos botaron-
-Y fuimos olvidados. Sin que nadie supiera que éramos Disney en realidad- concluyó Ortensia la triste historia.
El silencio se hizo en la cabaña, porque la historia de Oswald les dejaba claro que si bien Walt Disney hizo eso alguna vez con sus caricaturas, podría hacerlo otra vez.
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Según la película "Walt before Mickey" Walt se volteó y le dijo a Charles Mintz "De todas maneras jamás me gustó ese maldito conejo"
Pero según la biografía que yo tengo, Walt dijo "Si mis muchachos me hicieron esto a mí, también te lo harán a ti"
No creo que la versión de la película sea verdad, pero yo la tomé para mi historia 😛

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