Capítulo 15- Padre e hijo


-¡Él comenzó!- se acusaron mutuamente Mickey y Oswald.
Walter llegó y se paró frente a ellos con los brazos cruzados y la mirada seria. Más atrás estaban los otros que andaban con él, y de hecho, todos los que merodeaban por ahí se acercaban para ver lo que parecía que iba a ser un gran  espectáculo.
-¿Qué es esto?- preguntaba molesto. Y era la primera vez que Walter no estaba sonriendo ni parecía tener mucha paciencia -Miren, y mírense ustedes dos-
Peter el dragón ya no perseguía a Bambi, porque Bambi estaba allí también. Expectante al igual que el mismo dragón.
-¡Miren todo eso! Se han portado muy mal- Walter estaba muy al tanto de la situación en el castillo, y en las tierras del Rey Arturo y lo que pasó con los enanos.
Oswald notó el paso de los años en él. No era el joven que había visto la última vez, y tenía siempre una mirada cansada.
-Se me tranquilizan los dos. No los quiero ver peleando- reprendió sacudiendo su dedo índice. Al pasar aquel primer momento, Walter recupera su usual serenidad.
Su conejo lo veía igual de alto, pero ya no era tan amenazante como se lo había imaginado todos esos años. De hecho, Walt lo miraba con mucha dulzura.
-Oswald, ven acá- y se dirige a él, con un tono de voz suave pero firme.
El conejo no se movió. Pero estaba notando la familiaridad que había entre ellos, como si no hubieran pasado 30 años sin verse mutuamente.
-Me alegra mucho verte- fue lo que le dijo Walt.
Todos los "espectadores", entre ellos Alicia, el Sombrerero, Bambi, Peter, Tambor y el Escuadrón de Rescate murmuraron ante la escena, sonriendo algunos, otros sorprendidos. 
Pero ¿Qué tenía que decir el conejo afortunado ante eso?:
-TE ODIO- gritó con ojos húmedos, al hombre parado frente a él.
Disney no se perturbó.
-Lo sé. Y tienes tus razones-
Oswald y todos los demás reaccionaron ante esa respuesta. Ortensia se mantenía a una distancia prudente con sus conejitos muy pegados a ella, y observaba todo con gran emoción.
Walter la mira por un momento y sonríe.
Luego se mete las manos en los bolsillos y revela:
-Él- se dirige con un gesto a Mickey que permanecía callado y muy colorado a un lado del camino - es Mickey, tu hermano menor, Oswald-
El conejo y el ratón intercambian miradas.
-Así es- Disney proseguía con mucha tranquilidad ante el montón de mirones. Pero sus ojos estaban puestos en su primer personaje -Él tiene una parte de ti y tú una parte de él. Eso no hace a Mickey un reemplazo sino un hermano y es por eso que no tienen por qué pelear-
Y en el reino se hizo un gran silencio, que incluía el castillo, y sus alrededores. 
Mickey abre mucho sus ojos brillosos, Minnie, Goofy, Daisy y Pluto se quedan en vilo con la mirada fija en él.
De hecho todo el mundo tenía la mirada fija en Walt, Mickey y Oswald.
-¿Y bien? ¿No vas a venir, Ozzy? - Walter notaba recelo en el conejo afortunado -No tienes nada qué temer, no te voy a dar nalgadas- y finalmente sonríe y saca su mano del bolsillo para extenderla hacia Oswald -¿Vienes?-
Ortensia le decía que sí sonriendo, y eso animó al conejo afortunado.
La verdad era que el hombre que él se había imaginado, producto de lo último que le había escuchado decir, era solo una imagen. El verdadero hombre que estaba allí no era nada como pensaba.
Se acerca a él, pequeñito al lado de la alta figura de Walter, y su manita negra de cuatro dedos toma la gran mano derecha de Disney, caliente y suave.
De hecho, aquella era la mano que también lo había dibujado.
Tomar su mano era como ya nunca más volver a estar solo.
-Engordaste al fin, Walt- comentó el conejo con una mueca.
-Sí, hubiera parecido un milagro- Walt se echa a reír -Bueno, ven porque yo sé que te debo explicaciones y quiero que veas lo que pasó, desde mi punto de vista. Así tal vez puedas entender por qué dije lo que dije e hice lo que hice-
Mickey y los que estaban allí expectantes, no intervenían. Sabían que aquello era algo entre los dos.
El ratón no se sintió mal, su Minnie estaba allí, había cumplido su misión y ahora le tomaba de la mano mientras veían al hombre y al conejo alejarse. Y le decía "Confía"
Y aunque no vieran lo que Walter iba a mostrarle a Oswald, lo podrían sentir.
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